Rufo, el perro de Oviedo

Rufo era un perro del cruce de un mastín y pastor alemán que vivió en los años 80 y 90. Rufo formaba parte del paisaje de Oviedo, era un perro vagabundo que vivía y hacía lo que quería. El Ayuntamiento le proporcionaba vacunas y comida a la ciudad para que pudiesen cuidar a Rufo. Sabía muy bien cómo ganarse el corazón de la gente, y le gustaba dormir en los portales más calientes.Vivía en El Parque de San Francisco, El Fontán, La Catedral… Estos sitios eran su lugar preferido.Rufo también tenía gran afición por el fútbol ya que a veces iba acompañado por unas personas a ver al Oviedo jugar al fútbol en el Carlos Tartiere.No había acontecimiento que Rufo no faltase, incluso se fue a saludar a el presidente en las entregas de los premios Princesa.Sus últimos días los pasó en una protectora de animales.Su fallecimiento fue el día de San Mateo, en que algunos ciudadanos tuvieron que parar de divertirse para ir al funeral. Si queréis recordarlo, debéis ir a la calle Uría y buscar su estatua.

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